miércoles, 7 de julio de 2010

Imágenes de Luxor (Egipto)...

Luxor es una auténtica maravilla. Desgraciadamente en los circuitos habituales organizados para conocer Egipto tan sólo se dispone de uno o dos días, en los que los turistas deambulan acalorados y a toda velocidad, por paisajes tan increíbles como el que muestran el Valle de los Reyes o las Reinas.

Como en cualquier punto que se precie de este colorido país hay un divertido bazar que nos muestra imágenes como las que he recogido:




Que mejor para "ver la vida pasar" que sentarse en uno de sus concurridos cafés a fumarse una shisa


Tuvo ocasión de degustar un exquisito zumo de "caña de azúcar" que te lo preparan al instante, introduciendo por una especie de molinillos la caña de azúcar, ésta se tritura y deja un zumo azucarado con el que recargas energías al instante.


No suele ser habitual visitar el Templo de Seti I, en su tiempo, fue uno de los monumentos más importantes del Oeste de Tebas. Hoy en día es poco visitado y merece la pena recorrerlo y observar sus maravillosas columnas en forma de papiro. El templo se encuentra junto a la carretera del Valle de los Reyes, pero en dirección al río.



Muy cerca de este tempo se encuentra la casa donde vivió Howard Carter, el gran descubridor de la tumba de Tutankamón. Es impresionante ver los efectos personales que de él se conservan, desde los libros de su biblioteca hasta documentos escritos por su puño y letra.




Y en el Valle de los Reyes nos encontramos precisamente esa tumba. Suele decepcionar bastante ya que se necesita una entrada especial que cuesta unos 12 euros y tan sólo encontramos su momia y uno de los sarcófagos (El resto está distribuido por diferentes museos, principalmente en el Cairo) Por cierto, es mejor no hacer esta foto porque a los pocos minutos me requisaron la cámara, aunque no hay nada en Egipto que no se solucione con una buena negociación.


Junto a la carretera que lleva a los monumentos de la orilla occidental nos encontramos con los impresionantes "Colosos de Memmón". Estas estatuas son casi lo único que queda de uno de los mayores templos de Egipto. Cada uno se esculpió de un solo bloque de piedra y miden 18 metros de alto.


Para salirme de los circuitos habituales conté como guía con el gran Alí Farouk Sayed, capataz del egiptólogo español José Manuel Galán, y que proviene de una larga familia de arqueólogos.


Si uno sale de las zonas visitadas por los turistas llegará a la necrópolis de Dra Abu el Naga. Esta necrópolis tiene una gracia añadida para los españoles, es aquí donde se encuentra la tumba de Djehuty (TT11) que está excavando José Manuel Galán y todo su equipo, que tan buenos resultados está dando... Las pinturas que encontramos en las tumbas son de vivos colores y yo destacaría la Tumba de Roy (TT255) y Tumba de Shuroy (TT13).


Para más información sobre los trabajos que están realizando José Manuel Galán y su equipo los podéis seguir a traves de esta web:

http://www.excavacionegipto.com

Toda la zona encierra decenas de tumbas no habituales de los turistas pero repletas de auténticas maravillas.




Si hay algo que pueda destacar sobre el resto en Luxor, cosa difícil, es el increíble templo de Karnak. Seguramente nos encontramos ante el mayor complejo de templos construidos jamás. Creció en diferentes etapas durante 1500 años y varios faraones fueron añadiendo construcciones. Es imprescindible ver el espectáculo de luz y sonido (en español es todos los lunes)




Hay que imaginarse este complejo en todo su esplendor, cuando Tebas era la capital del todopoderoso Egipto y Karnak su centro neurálgico. Este no sólo era un lugar de culto, sino también la residencia de los faraones, el centro de la administración, un tesoro inmensamente rico y el pilar de la economía ya que poseía grandiosas extensiones de terreno y daba trabajo a miles de obreros. Eso sí, no era un templo al que pudiera acceder la gente común, los único que podían traspasar sus puertas eran los sacerdotes y la nobleza.





Alejándose del templo principal y tras sobornar a varios guardias se puede llegar a una zona en la que están trabajando arqueólogos franceses. Dentro de una pequeña cámara se encuentra escondida de los turistas la diosa Sekhmet, con aspecto de leona. La diosa de la batalla que defiende con fiereza sus territorios, por eso también dicen que es la defensora del hogar.


Originariamente el Templo de Karnak estaba unido al de Luxor por una avenida de esfinges de unos 3 kilómetros.


En la actualidad, el ayuntamiento de Luxor, está trabajando para recuperar la mayor parte de este trazado tan espectacular, para ello se han realizado bastantes demoliciones de viviendas y locales, y ya hay bastante tramo recuperado.


El templo de Luxor, está ubicado junto al Nilo y se encuentra rodeado por la ciudad moderna, es uno de los más cautivadores monumentos faraónicos.






La entrada al templo se realizaba originariamente a través de dos impresionantes obeliscos, solamente podremos ver uno, el otro se encuentra en la plaza de la Concordia de París.


Aquí podemos ver el de París, obviamente, mucho mejor conservado:


El templo de Luxor debe su excelente estado de conservación a dos factores: quedó cubierto de arena y la población de Luxor se construyó encima. En 1885, empezaron las excavaciones, que aún continúan, y al quitar la arena y el pueblo, apareció el templo. De hecho aún queda dentro del templo una mezquita que el pueblo pidió que no se derribara.


Pero Egipto y Luxor, no son solamente ruinas y monumentos, es también placer y diversión. Hasta la próxima javiviiiiii







lunes, 14 de junio de 2010

Presentación "Leyendas Urbanas Ilustradas" en Barcelona...

El próximo jueves día 17 presento el libro "Leyendas Urbanas Ilustradas" en Barcelona. Será dentro de un ciclo de jornadas que organiza la biblioteca Jaume Fuster titulado "Vine a fer un cafè amb..." ¡Si eres de la zona te espero! La entrada es libre.


Datos prácticos:
Día: Jueves 17 de Junio
Hora: 19:0
Biblioteca Jame Fuster de Barcelona
Plaza de Lesseps, 20-22

sábado, 12 de junio de 2010

Firma en la Feria del libro de Madrid...


El domingo 13 me entrevista mi compañera Sira en mi antiguo programa "A vivir Madrid". El estudio de la SER estará instalado al final del paseo de coches del Retiro, cerca de la estatua del angel caído. Si vienes con mi libro te lo firmaré encantado. Estaré a la una de la tarde. Te espero!!!

sábado, 5 de junio de 2010

Tutankhamon en Madrid...

La exposición "Tutankhamón, la tumba y sus tesoros" visita Madrid. Estará en el Pabellón 12 de la Casa de Campo hasta el 17 de Octubre. Es una ocasión única de observar, por ejemplo, como se encontraba la tumba originalmente. Todas son reproducciones perfectas de los objetos distribuidos por varios museos del mundo.

Esta es una de las puertas selladas tal y como se la encontró Howard Carter:


Hay más de mil objetos reproducidos en la forma y dimensiones originales, para que el visitante se pueda hacer una idea genuina del espacio






En mi libro ¿Es eso cierto? publicado por Aguilar, contaba algunas curiosidades de este famoso Faraón. Aquí os las detallo para los más curiosos:

TUTANKHAMÓN

Es uno de los faraones del Antiguo Egipto más enigmático y más famoso a pesar de no haber influido, de una manera principal, en la historia egipcia; de hecho, puede ser precisa- mente el pequeño tamaño de su tumba la causa de que no se descubriera hasta el siglo xx (concretamente en 1922).

Tutankamón sólo reinó en Egipto entre 1333 y 1323 a.C. (aproximadamente); accedió al trono cuando apenas tenía 10 años tras la desaparición de Akhenatón (el faraón que lle- vó a cabo la unificación de los dioses permitiendo únicamen- te adorar a Atón, el dios del Sol). Falleció muy joven, sólo tenía 19 años, y con su muerte se produjeron dos enigmas que la ciencia ya ha logrado dilucidar: por un lado, la muerte del arqueólogo inglés Howard Carter y la de su mecenas lord Carnarvon, fallecimientos relacionados con la llamada «mal- dición de Tutankamón», y por otro, la propia muerte del faraón. Los dos misterios están ya resueltos.

La maldición de Tutankhamón:

En noviembre de 1922, en la tumba KV62 del Valle de los Reyes, fueron descubiertos los restos funerarios de Tutankhamón por Howard Carter, al que sustentaba económicamente para sus excavaciones lord Carnarvon, de este último partió la famosa pregunta dirigida a Carter: «¿Qué ves?», y la conocida respuesta de Carter: «¡Cosas maravillosas!».

Desde la muerte de lord Carnarvon se había rumoreado que el fallecimiento del mecenas del famoso arqueólogo inglés se había producido en oscuras circunstancias. La prensa sensacionalista del momento comenzó a difundir la leyenda de que la defunción se podía deber a la llamada «maldición de Tutankhamón». El haber expoliado la tumba comenzaba a pasar factura.

Todo cambió en 2002 cuando el arqueólogo australiano Mark Nelson, investigador de la Universidad de Monash (Australia), comenzó a estudiar la muerte de Carnarvon. Para ello investigó los partes médicos del fallecido, determinando que lord Carnarvon había muerto a consecuencia de la infección producida por la picadura de un mosquito (perfectamente se pudo producir en el bullicioso El Cairo) que le provocó septicemia y posteriormente neumonía, una enfermedad común y habitual en la época en la que vivía.

La segunda muerte, la de Howard Carter, es todavía si cabe más normal; murió a los 65 años de muerte natural, diecisiete años después de descubrir la famosa tumba; de hecho, el propio Carter se mofaba de todo aquel que le preguntaba sobre la temida «maldición».

En ese estudio Nelson analizó también los datos de los veinticuatro occidentales que presenciaron la apertura de la tumba de Tutankhamón, en noviembre de 1922 (parientes de lord Carnarvon, miembros del Museo Metropolitano especialistas en excavación, periodistas, funcionarios británicos y personalidades políticas), y los comparó con los de once europeos que, en ese momento, se encontraban en Egipto excavando en otras zonas; la media de la muerte de los que presenciaron la apertura de la tumba fue de 70 años, mientras que la de los europeos en otros lugares de Egipto era de 75; esta diferencia de edad no es concluyente en el aspecto científico como para que se pueda hablar de una supuesta «maldición».

La muerte de Tutankamón:

Todos pensábamos, gracias a los informes publicados hasta 2005, que el joven faraón Tutankamón falleció a causa de un fuerte golpe que presentaba en la cabeza; unas radiografías practicadas a su momia en 1968 delataban una fractura astillada en la base del cuello. La muerte tenía también una justificación histórica, porque, durante su mandato, el faraón encontró la oposición y el enfrentamiento con su jefe militar (llamado Ay), quien posteriormente le sustituyó en el trono egipcio; todos los datos parecían indicar que este enemigo podría haber sido el culpable de la fractura en la cabeza de Tutankamón.

Esta teoría se desmoronó en 2005 cuando un equipo de expertos, dirigidos por el secretario general del Consejo Superior para las Antigüedades de Egipto, Zahi Hawass, realizó a la momia más de diecisiete mil imágenes tomadas gracias a un TAC (exploración que se realiza a través de rayos X y que en vez de mostrarnos una radiografía convencional nos ofrece imágenes detalladas de cortes axiales del cuerpo, como si fuera una rodaja). Gracias a esas imágenes se pudo demostrar que la pequeña fractura craneal que presentaba la momia no se había debido a un golpe, sino al proceso habitual que se seguía en los procesos de momificación para extraer el cerebro por la nariz.

Una vez descartada esta hipótesis, los investigadores continuaron analizando las imágenes para intentar dilucidar la auténtica causa del fallecimiento. Una anomalía encontrada en la rodilla izquierda trajo consigo la solución, un fuerte golpe en la rodilla, posiblemente provocado tras una caída de un carro de batalla, y la posterior infección de la herida pudieron ser las causas del fallecimiento del faraón Tutankhamón.


Continúa la investigación:

Y la investigación continúa. En Egipto constantemente se realizan nuevos hallazgos y eso ha impulsado al Gobierno egipcio a crear el Egyptian Mummy Project, dentro del Museo de El Cairo y bajo la supervisión del Consejo Superior para las Antigüedades de Egipto. Todo un grupo de expertos en las últimas técnicas de extracción y análisis de ADN, con el objetivo de autentificar el origen de la gran cantidad de momias reales guardadas en el museo.

¿La primera vez?

Fue en 1983. Un equipo de médicos de la Universidad de Cambridge consiguió extraer por primera vez el ADN del tejido rehidratado de una momia.


Una misteriosa desaparición: el pene del faraón:

Éste era uno de los misterios que quedaban aún por dilucidar de la momia del famoso faraón y es que en 1922 el arqueólo- go Harry Burton, durante la excavación realizada en la tumba de Tutankhamón, había fotografiado el órgano sexual momificado del joven emperador. Pero misteriosamente cuando en 1968 científicos británicos del Ronald Harrison tomaron una serie de placas de rayos X a la momia del faraón comprobaron asombrados que había desaparecido el pene real. En ese momento fueron muchas las especulaciones que surgieron al preguntarse por el destino final del miembro del joven. Algunos llegaron, incluso, a plantear que se había robado para venderlo a algún extraño coleccionista.

En 2005 un grupo de arqueólogos que realizaba, de nuevo, investigaciones en la tumba del faraón lo encontró enterrado en la arena. El escroto estaba aplastado sobre el perineo debido a la presión de las vendas, y es que, al parecer, el pene de Tutankamón se había vendado y momificado por separado (al igual que las manos y los pies).

El culto al pene:

En el antiguo Egipto se tenía un gran respeto por los penes de sus momias, se pensaba que era fruto del culto al dios Osiris (el cuerpo del dios fue cortado en pedazos por Seth, quien los esparció por todo Egipto; su esposa Isis encontró todos los restos excepto el pene, el cual había sido tragado por el pez Oxirrinco. A pesar de eso, fue concebida mágicamente y dio a luz al dios Horus). El falo fue un símbolo de fertilidad, de hecho, el dios Min era representado de modo ictifálico (con el pene erecto). Ése puede ser el motivo por el que los embalsamadores se esmeraban en conservar el órgano viril del difunto, para que gozara del sexo en la otra vida; en algunas ocasiones también se enterraba al fallecido con una prótesis fálica.



Datos prácticos exposición:
Pabellón 12 Casa de Campo (frente al Palacio de Cristal)
De domingo a jueves de 10 a 20 horas
Viernes y sábados de 10 a 22 horas.
www.tutankhamon-madrid.es